¿Cómo se determina una vida saludable de adulto? El secreto está en el principio de nuestras vidas: practicar ejercicio desde la infancia, tener de una dieta saludable junto con un descanso adecuado, harán que de adulto sea mucho más sano y mantenga unos hábitos saludables.

Se puede pensar al ver a jóvenes y niños muy activos en sus quehaceres diarios, tales como el colegio o sus extra escolares, que están haciendo mucho ejercicio porque están de un lado a otro con tantas actividades, pero la realidad es que esas actividades de la vida diaria no se puede catalogar como ejercicio físico, que es lo que realmente será beneficioso para la salud.

El ejercicio físico es por ejemplo la práctica de una actividad física planificada, organizada y que se realiza con frecuencia y constancia, con el fin de mejorar la salud y las distintas capacidades físicas que son tan necesarias para completarla (coordinación, agilidad, velocidad de reacción, control postura, etc.).

Además de crearles un tipo de conciencia social, trabajo en equipo y valores que serán sin duda muy importantes para su vida en general.

El ejercicio desde la infancia determina la salud del adulto

  • Para los niños es muy saludable practicar actividad física moderada continua o en periodos cortos. Montar bicicleta, bailar, nadar o hacer caminatas a paso rápido son buenos ejemplos de ejercicio físico. Estas prácticas favorecen la actividad cardiovascular del organismo.
  • En los más peques la práctica más frecuente es jugar además de hacer ejercicio durante la asignatura de educación física de su jornada escolar, lo cual es muy saludable.
  • Resulta muy positivo en los niños crearles hábitos de actividad física que puedan hacer a diario, tales como subir escaleras en lugar de usar el ascensor, ir hasta algún lugar en monopatín, bicicleta, patines o caminando.
  • Complementar esa actividad diaria con clases durante el tiempo libre de baile, natación, gimnasia, baloncesto, fútbol, gimnasia deportiva, etc. Que les permita divertirse y al mismo tiempo hacer un ejercicio controlado.
  • La actividad física en el niño se debe acompañar de una dieta equilibrada y variada, buena hidratación y un adecuado periodo de sueño para recuperar energías y estar vital para el día siguiente.

Es deber de los adultos educar a los pequeños en valores, tales como el bienestar personal que engloba la salud, la felicidad, unos correctos hábitos nutricionales y de ejercicio físico que mantengan su peso bajo control.

La vida activa y el ejercicio desde la infancia muy probablemente hará un adulto con hábitos saludables.

De nuestra mano está hacer que el futuro de los pequeños no se vea oscurecido por enfermedades relacionadas con una mala alimentación o escaso o nada de ejercicio físico.

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